La Federación Nacional de Trabajadores Mineros denunció, al iniciar una huelga nacional, acciones empresariales de amedrentamiento contra la paralización que demanda su derecho a la negociación colectiva de mejoras.

hong-kong-protestas1El secretario general de la organización, Jorge Juárez, denunció en una conferencia de prensa que los huelguistas son amenazados con represalias para que reanuden labores.

Añadió que el paro se cumple en los centros mineros y metalúrgicos del país, en demanda de que las empresas de esos sectores y del siderúrgico, acaten un dictamen del Tribunal Constitucional que determina la lagalidad de la negociación en bloque de mejores salarios y condiciones de trabajo.

Sin embargo, las empresas se niegan e insisten en mantener la negociación por empresa en forma individual, contraviniendo la legalidad establecida por el citado tribunal.

El paro recibió el apoyo de la Confederación General de Trabajadores y las bancadas parlamentarias de las organizaciones progresistas Nuevo Perú y Frente Amplio y esta última acompañó a Juárez en la conferencia ofrecida en el Congreso de la República.

La líder de Nuevo Perú, Verónika Mendoza, saludó el inicio de la huelga y la justeza del reclamo de mejorar las precarias condiciones laborales existentes ‘en un sector económico que genera enormes ganancias a las grandes empresas’.

Al demandar mejores salarios para los trabajadores de su organización, el dirigente Juárez denunció que las empresas mineras han aumentado sus ganancias en 50 por ciento y tienen utilidades que llegan anualmente al 160 por ciento y a un monto global de 29,000 millones de soles (cerca de siete mil millones de dólares).

Rechazó además un decreto gubernamental que establece la nueva Política Nacional de Competitividad y Productividad que recorta derechos laborales.