El bloqueo económico en materia de salud impuesto contra Venezuela va desde el año 2014, con la declaración de amenaza inusual dictada por el presidente de ese momento Barack Obama, y que continúa Donald Trump, sigue afectando al pueblo venezolano.

Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, en agosto de 2018, el banco estadounidense Citibank bloqueó parte de los fondos destinados a la importación de 300.000 dosis de insulina, perjudicando a más de 450.000 pacientes.

Por su parte, el laboratorio BSN Medical, con sede en Colombia, negó el despacho de los medicamentos, luego de haber recibido el pago por la compra de 2 millones de unidades de tratamiento antimalárico.

Esto ocasionó que el banco suizo UBS AG, bloqueara las transacciones realizadas por el país con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), destinadas a la compra de vacunas para el programa de inmunización; hecho que obligó a Venezuela y a la OPS a buscar alternativas con bancos de otros países generando un retraso de 4 meses en el programa de inmunizaciones.

También transnacionales farmacéuticas como Pfizer y Novartis se niegan a vender medicamentos, reactivos e insumos a Venezuela