La secretaría de Comunicaciones del Palacio de Planalto, la sede presidencial brasileña, divulgó vía celular un video a medios de prensa en el cual afirma que con el golpe de Estado de hace 55 años, el Ejército salvó a Brasil.

http:youtu.be/WhNGEt3CWGM

“El Ejército nos salvó, el Ejército nos salvó, no hay como negarlo, y todo eso sucedió en un día como hoy, un 31 de marzo, no se puede cambiar la historia”, precisa.

La secretaría de Comunicaciones de la presidencia brasileña confirmó la divulgación del material desde el Palacio de Planalto, pero señaló que no habría comentarios.

En tanto, varias protestas fueron realizadas este domingo por organizaciones civiles y de derechos humanos en Brasilia, Río de Janeiro y Sao Paulo por el 55 aniversario del golpe militar de 1964.

El actual presidente brasileño Jair Bolsonaro, de gira en Israel, pidió “rememorar” en los cuarteles la fecha, pero no celebrarla.

Desde que el pasado lunes el vocero presidencial, Otávio Régo Barros, afirmó que el presidente pidió que el aniversario fuera conmemorado con “las celebraciones debidas” en los cuarteles, pero los llamados a manifestarse se multiplicaron.

Una juez prohibió el viernes las reivindicaciones del golpe que instauró una dictadura de 21 años, alegando que cualquier celebración de esa sublevación “no es compatible con el proceso de reconstrucción democrática”. Su fallo, sin embargo, fue revertido el sábado por una corte de apelaciones.

Ante la controversia, Bolsonaro matizó sus propósitos y dijo que los actos en los cuarteles no serían para “conmemorar, sino para rememorar” este episodio de la historia brasileña, que se cerró en 1985 con el retorno de gobiernos democráticos.

Según un informe de la Comisión Nacional de la Verdad (CNV) -la versión oficial del Estado brasileño sobre el período- publicado en 2014, los “años de plomo” dejaron al menos 434 muertos y desaparecidos, un número de víctimas considerablemente menor al de otros países latinoamericanos como Chile (tres mil 200) o Argentina (30 mil, según organizaciones de la sociedad civil).

El Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) , Fabián Salvioli, emitió un comunicado para pedir al presidente Jair Bolsonaro reconsiderar las recomendaciones para celebrar este domingo el aniversario del golpe militar de 1964.

Todos los gobiernos democráticos brasileños han condenaron desde 1984 esas acciones de los militares. Incluso la expresidenta Dilma Rousseff -presa y torturada en el período- había prohibido en 2011 a las fuerzas armadas cualquier acto que celebrase el golpe.

Bolsonaro defiende la idea de que en 1964 no se instauró una dictadura, sino que se inició una “revolución”, y asegura que los militares se hicieron cargo del gobierno que depuso al presidente Goulart y cerró el Congreso como respuesta a la “voluntad popular” que deseaba frenar la instauración de un gobierno socialista en Brasil.

Bolsonaro pasa el aniversario del golpe en Israel, a donde viajó el sábado en el marco de una visita oficial.

La acción militar que derrocó al entonces presidente João Goulart se dio por el momento de “oscuridad” que vivía Brasil, y que también era “tiempo de miedos y amenazas”, en que los “comunistas prendían y mataban a sus compatriotas”.

“Había miedo en el aire”, “huelga en las fábricas”, “inseguridad”. El narrador dice, entonces, que Brasil “recordó” que “poseía un Ejército” y fue cuando el pueblo llamó por la acción de los militares, describe el sitio informativo Oglobo.com.

“El Ejército nos salvó, el Ejército nos salvó, no hay como negarlo, y todo eso sucedió en un día como hoy, un 31 de marzo, no se puede cambiar la historia”, precisa.

La secretaría de Comunicaciones de la presidencia brasileña confirmó la divulgación del material desde el Palacio de Planalto, pero señaló que no habría comentarios.

En tanto, varias protestas fueron realizadas este domingo por organizaciones civiles y de derechos humanos en Brasilia, Río de Janeiro y Sao Paulo por el 55 aniversario del golpe militar de 1964.

El actual presidente brasileño Jair Bolsonaro, de gira en Israel, pidió “rememorar” en los cuarteles la fecha, pero no celebrarla.

Desde que el pasado lunes el vocero presidencial, Otávio Régo Barros, afirmó que el presidente pidió que el aniversario fuera conmemorado con “las celebraciones debidas” en los cuarteles, pero los llamados a manifestarse se multiplicaron.

Una juez prohibió el viernes las reivindicaciones del golpe que instauró una dictadura de 21 años, alegando que cualquier celebración de esa sublevación “no es compatible con el proceso de reconstrucción democrática”. Su fallo, sin embargo, fue revertido el sábado por una corte de apelaciones.

Ante la controversia, Bolsonaro matizó sus propósitos y dijo que los actos en los cuarteles no serían para “conmemorar, sino para rememorar” este episodio de la historia brasileña, que se cerró en 1985 con el retorno de gobiernos democráticos.

Según un informe de la Comisión Nacional de la Verdad (CNV) -la versión oficial del Estado brasileño sobre el período- publicado en 2014, los “años de plomo” dejaron al menos 434 muertos y desaparecidos, un número de víctimas considerablemente menor al de otros países latinoamericanos como Chile (tres mil 200) o Argentina (30 mil, según organizaciones de la sociedad civil).

El Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) , Fabián Salvioli, emitió un comunicado para pedir al presidente Jair Bolsonaro reconsiderar las recomendaciones para celebrar este domingo el aniversario del golpe militar de 1964.

Todos los gobiernos democráticos brasileños han condenaron desde 1984 esas acciones de los militares. Incluso la expresidenta Dilma Rousseff -presa y torturada en el período- había prohibido en 2011 a las fuerzas armadas cualquier acto que celebrase el golpe.

Bolsonaro defiende la idea de que en 1964 no se instauró una dictadura, sino que se inició una “revolución”, y asegura que los militares se hicieron cargo del gobierno que depuso al presidente Goulart y cerró el Congreso como respuesta a la “voluntad popular” que deseaba frenar la instauración de un gobierno socialista en Brasil.

Bolsonaro pasa el aniversario del golpe en Israel, a donde viajó el sábado en el marco de una visita oficial.