El acuerdo permitirá la presencia de extranjeros en la base militar, pero corrige puntos controvertidos sobre la soberanía nacional

1552855524-bolsonaro-y-trumpBrasil, representado por los ministros de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones, Marcos Pontes, y de Relaciones Exteriores, Ernestou Araújo, firmó este lunes el Acuerdo de Salvaguardas Tecnológicas (AST), que permite a Estados Unidos y otras naciones lanzar satélites a partir del Centro de Lanzamiento de Alcántara (CLA), en Maranhão. El secretario asistente de la Oficina de Seguridad Internacional y no Proliferación del Departamento de Estado, Christopher Ford, firmó representando a Estados Unidos.
Además del acuerdo sobre Alcántara, se firmaron otros dos actos interinstitucionales. Uno de ellos es un memorando de entendimiento entre la NASA y la Agencia Espacial Brasileña (AEB), para la cooperación de investigación en observaciones de previsión de centelleo, firmado por el presidente de la AEB, Carlos Augusto Teixeira de Moura, y James. W. Morhard, administrador sustituto de la NASA.
El otro documento es una carta de intenciones entre la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) y el Ministerio de Medio Ambiente, con el objetivo de conservar la biodiversidad y promover el desarrollo sostenible de la Amazonia brasileña.

Ya esperada, la firma del acuerdo sobre la Base de Alcántara es uno de los puntos fuertes de la primera visita del presidente Jair Bolsonaro a Washington. El entendimiento permitirá la presencia de extranjeros en la base militar, pero corrige puntos controvertidos sobre la soberanía nacional que llevaron al Congreso a congelar la aprobación del primer acuerdo del tipo, firmado en 2000, en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

Esta vez, brasileños, como policías y bomberos, tendrán acceso a un área restringida donde los técnicos estadounidenses trabajarán, cumpliendo la condición impuesta por las propias Fuerzas Armadas. El punto clave que llevó al fracaso del entendimiento anterior fue el establecimiento de un área segregada, donde ningún brasileño podría entrar en la práctica una cesión de territorio.