Ese es el relato oficial de las fuerzas de Seguridad que intervenieron en los hechos que concluyeron con un joven de 22 años muerto por la espalda. “Enfrentamiento” llamativo: todos los heridos estuvieron de un solo lado.

tapa-3511-16d26El ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich se refirió a los hechos que terminaron con el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel, un joven mapuche de 22 años. Para esa cartera, se trató de un “enfrentamiento” entre la Prefectura y un grupo de mapuches. Y fue más allá: señaló que los agentes fueron atacados (con armas de fuegos y “gritos de guerra”) y actuaron en defensa propia.

De modo increíble, el comunicado oficial agregó que los miembros del grupo Albatros, fuerza especial de Prefectura, dispararon “hacia los árboles y no en dirección hacia los atacantes”, lo cual no explica cómo hubo dos mapuches heridos de bala, entre ellos, Rafael Nahuel, que finalmente murió. El joven recibió un disparo en el glúteo, lo que alienta la versión de que fue herido mientras escapaba de los tiros. Además, no se informó si hay algún agente golpeado en el supuesto ataque.

Desde la comunidad mapuche, en cambio, aseguraron que se trató de “una cacería racista”. Narraron que los efectivos los persiguieron “a los tiros”. El jueves pasado, tuvo un lugar un desalojo violento de esa misma comunidad en Villa Mascardi, que incluyó la detención de niños de uno, dos, tres y 10 años. En esa oportunidad participaron efectivos de Prefectura y Gendarmería, con un despliege inusual de fuerzas, que incluyó helicópteros.

Luego del asesinato de Nahuel, el juez que interviene en la causa, y ordenó el desalojo, Gustavo Villanueva, firmó una tregua con la participación de la APDH Bariloche. No habrá nuevos persecuciones mientras se investiga en qué condiciones fue muerto el joven de 22 años.

mascardiAutopsia confirma que Rafael fue asesinado por la espalda

Así lo revela la autopsia realizada sobre el cuerpo del joven de 22 años muerto el pasado sábado, en el marco de un operativo de esa fuerza de seguridad nacional.

Fuentes con acceso a la causa abierta por el asesinato, confirmaron en estos días que el proyectil alojado en el tórax de Rafael es una 9 milímetros, compatible con las utilizadas por Prefectura.

Tal como se había publicado,  la bala ingresó por un glúteo del joven y afectó órganos vitales.

Tras la balacera, Fausto Jones Huala y Alejandro González bajaron hacia la ruta con Rafael cargado y en gravísimo estado. Ambos fueron detenidos y Rafael falleció.

Reproducimos informe oficial publicado por el Ministerio de Seguridad

Buenos Aires, 26 de noviembre de 2017

Informe sobre los hechos ocurridos en Villa Mascardi

Ayer a la tarde, un equipo de 4 efectivos de la Agrupación Albatros de la Prefectura Naval Argentina, cumpliendo con la orden judicial del juez federal Gustavo Villanueva, continuó con rastrillajes en la zona de Villa Mascardi con el objeto de recabar información e identificar a las personas prófugas luego del desalojo realizado el día jueves sobre los terrenos tomados por el RAM.

La patrulla partió de la base del Hotel de Parques Nacionales. En el recorrido, y a unos 400 metros de la Ruta Nacional Nº 40, detectaron más de 10 barricadas de madera y tierra, que el día anterior no estaban. Llegaron así a una barricada donde lograron ver entre 15 y 20 personas.

En ese momento, dos de los Albatros quedaron en estado de alerta, escondidos, mientras que los otros dos bajaron hasta una antena, 150 metros abajo, para comunicarse con dos efectivos que se encontraban a 300 metros de la Ruta 40. Los dos miembros de Prefectura que quedaron en el lugar escucharon gritos que aparentaban ser gritos de guerra y observaron el desplazamiento de un grupo de entre 15 y 20 personas encapuchadas, con máscaras antigases de tipo militar y banderas con lanzas que en sus puntas tenían atados cuchillos. Además, otros portaban armas blancas, por lo que la patrulla de Prefectura esperó escondida entre la vegetación para evitar ser descubiertos.

Los que venían de abajo se encontraron de frente con este grupo de 15 a 20 personas encapuchas y armadas. Los dos Albatros dieron la voz de “Alto Prefectura”, que no fue acatada.

El grupo comenzó una agresión contra los Albatros con piedras, boleadoras y lanzas. Uno de los efectivos, cumpliendo con las normas legales y de uso racional de la fuerza, repelió el ataque con un arma no letal con munición no letal de pintura con motivo de hacer cesar la actitud violenta del grupo en cuestión y de hacerlos retroceder.

Una vez que los efectivos lograron aproximarse al resto de la patrulla, todos ellos se cubrieron detrás de los árboles, intentando resguardarse de la agresión del grupo de personas que continuaba atacando con todo tipo de armas.

Inmediatamente se escucharon gritos por parte del grupo de encapuchados, que decían “los vamos a matar, son pocos, son cuatro” y, acto seguido, los efectivos escucharon fuertes estampidos en dirección a su posición y observaron a dos o más personas portando armas de fuego que, por el sonido y el efecto de las efracciones, daban cuenta de ser de grueso calibre. Además, se dieron cuenta del calibre de las balas porque arrancaron ramas gruesas de cuajo.

A continuación, el grupo de personas comenzó a avanzar utilizando movimientos tácticos militares y adoptando una formación de emboscada envolvente sobre los cuatro efectivos, lo que demostraba la preparación militarizada del grupo, que sumada a las máscaras de gas, daban la impresión de un grupo preparado para un evento violento.

Uno de los efectivos, al ver que la patrulla se encontraba superada en número, intentó comunicarse con la base para informar sobre la situación, comunicando que se encontraban superados en número y solicitando apoyo y autorización para hacer uso de sus armas de fuego para salir del rodeo.

Allí, siguiendo con el uso progresivo de armas y al no recibir respuesta de la base, producto de la mala señal de la zona, usaron una granada de aturdimiento flash bang.

Frente a la situación y frente a los disparos de armas de fuego por parte del grupo violento, inmediatamente comenzaron a replegarse hacia abajo, cubriéndose con disparos de fuego intimidatorios siempre en dirección hacia los árboles y no en dirección hacia los atacantes, ya que no se podía visualizar más a aquellos hombres que se encontraban disparando con armas de fuego.

Mientras la patrulla descendía, recibió el apoyo de otro efectivo que se encontraba ascendiendo luego de oír el pedido de ayuda. Finalmente, el personal se reorganizó e inició el descenso. En el camino se encontraron con el escalón de recibimiento constituido por dos efectivos y se continuó con el descenso utilizando movimientos tácticos de cobertura sin necesidad de efectuar más disparos. En la zona de las barricadas se encontraba otro efectivos más y finalmente se descendió hasta la Ruta40, en donde la patrulla se reagrupó con el Grupo de Control de Disturbios, finalizando el operativo.

Posteriormente, se tomó conocimiento sobre la existencia de personas heridas, una de ellas de gravedad. A las 18.00 horas aproximadamente, desde la ladera de la montaña y en la zona próxima al puesto de la Prefectura Naval, descendieron dos personas con una tercera que estaba herida.

En ese momento se procedió a la detención de los mismos, identificados como Fausto Jones Huala y Alejandro González, constatándose luego que la persona herida había fallecido. Según fuentes de la comunidad en la montaña se encontraban heridas otras dos personas, quienes se resistían a ser atendidos en el hospital. Una de ellas sería una mujer perteneciente al Ejército Argentino y capacitada en alta montaña, información que hoy confirmó el Ejército Argentino.

En la zona ya se encontraban presentes la fiscal federal Silvia Little y el secretario Marcos Labay junto con el jefe de Prefectura Bariloche, Leandro Ruata. Por decisión judicial la Prefectura fue retirada del lugar, quedando la zona a resguardo de la Policía Federal y las actuaciones judiciales en manos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. También estaba presente en el lugar personal de la Policía de la provincia de Río Negro. El armamento utilizado por la Prefectura durante el operativo fue secuestrado por orden de las autoridades judiciales.

El Ministerio de Seguridad, a través de la Prefectura Naval, bajo las órdenes operativas de la Secretaría de Seguridad de la Nación, lamenta lo sucedido pero considera que, en esta oportunidad, no se trató de un grupo de protesta o de reivindicación sino de una metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia y el Estado de Derecho, y deposita la confianza en la investigación judicial para demostrar que actuó bajo todas las medidas operativas y protocolos que se utilizan en un enfrentamiento armado.

Prensa Ministerio de Seguridad de la Nación

Carlos Cortés
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Leonardo Neumann
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Clara Hermansson
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