El equipo brasileño perdió a 19 de sus jugadores, parte del cuerpo técnico, de la directiva y sus invitados, así como también a 20 periodistas deportivos.

efeee.jpg_825434843El 28 de noviembre de 2016 una tragedia aérea conmocionó y enlutó al mundo futbolístico, cuando el vuelo 2933 de la aerolínea boliviana LaMia se estrelló en la zona del Cerro Gordo, en el departamento de Antioquía, Colombia, dejando sin vida a 71 persona, entre ellas a 19 jugadores del equipo de fútbol brasileño Chapecoense.

Cuando sólo faltaban ocho millas para tocar pista en el aeropuerto internacional José María Córdova, municipio Rionegro, el avión matrícula CP 2933, proveniente de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, se quedó sin combustible causando el siniestro, en el que milagrosamente sobrevivieron dos jugadores, dos tripulantes y un periodista.

La escuadra viajaba a Medellín para enfrentarse al Atlético Nacional de Colombia, en el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana de Fútbol (Conmebol).  Ante el trágico desenlace, el equipo colombiano le pidió a la Conmebol que le diera el premio póstumo al Chapecoense, como una forma de honrar la memoria de sus deportistas fallecidos.

De acuerdo a la Aeronáutica Civil colombiana, el avión impactó a 135 nudos, una velocidad muy baja para este tipo de aeronaves.

Asimismo, se pudo confirmar que el piloto pidió a la torre de control ayuda para poder realizar un aterrizaje de emergencia por “problemas de combustible”, sin embargo esta llamada no fue tomada en consideración, presuntamente porque otra aeronave estaba realizando un aterrizaje de emergencia.

A un año de la tragedia, aun no hay ninguna condenados por el accidente, aunque sí varios investigados: todos ellos de nacionalidad boliviana y vinculados a la aerolínea responsable, a la autoridad aeronáutica boliviana (Dgac) y a la administración de aeropuertos de Bolivia, Aasana.

Desde este martes en Brasil comenzarán los homenajes a las víctimas tras el primer aniversario del accidente. El Arena Condá, estadio del Chapecoense, abrirá sus espacios para que los aficionados puedan realizar sus ofrendas y oraciones.