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“La situación es inaceptable.” Con esa definición, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , anticipó anoche en una cena con mandatarios de América latina -de la cual participó la vicepresidenta Gabriela Michetti – que evalúa nuevas medidas contra el régimen de Nicolás Maduro . Trump recibió en el hotel New York Palace a Michetti y a los líderes de Colombia, Juan Manuel Santos; de Brasil, Michel Temer, y de Panamá, Juan Carlos Varela.

10525899_xlFue una “cena de trabajo” con funcionarios, en la que el tema excluyente fue la crisis humanitaria, política e institucional en Venezuela. “La gente está muriendo de hambre y el país está colapsando”, dijo Trump, que tildó de “dictadura socialista” al régimen de Maduro. “La situación es inaceptable”, resumió.

La cita marcó el punto más alto del primer día de Michetti en Nueva York, donde mañana se convertirá en el primer vicepresidente desde el retorno de la democracia en hablar al inicio de un nuevo período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el encuentro de líderes más importante del calendario global.

La invitación de Trump había llamado la atención. Un día antes de su debut ante la Asamblea General, en la semana más agitada de todo el año en Nueva York, atestada de mandatarios, Trump abrió un espacio para una reunión con delegaciones de cinco gobiernos con los que tiene sintonía. Michetti, que tomó el lugar de Mauricio Macri, llegó acompañada del canciller, Jorge Faurie, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo. En la delegación argentina habían tomado el encuentro con cautela y expectativa. El objetivo principal fue escuchar, intercambiar opiniones, y ver, justamente, si Trump, cuyo gobierno ha impuesto sanciones al régimen de Maduro, traía alguna propuesta nueva.

“Trump está totalmente preocupado por Venezuela. La pregunta fue: ¿Qué hacemos? a todos, a los presidentes y a mi”, dijo Michetti a LA NACION. Añadió que “hubo acuerdo para coordinar mejor las estrategias”.

“Siempre que haya un diálogo, lo vamos a bendecir”, dijo otra fuente de la comitiva.

La crisis en Venezuela persiste, sin solución a la vista. El ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero intenta reavivar el diálogo entre el gobierno y la oposición, pero en el Gobierno toman ese esfuerzo, por ahora, con pinzas, en parte porque existen reparos sobre las intenciones del régimen de Nicolás Maduro.

Trump hizo espacio en su agenda para la cena luego de dos reuniones bilaterales, una con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otra con el presidente francés, Emmanuel Macron. En el gobierno argentino interpretaron la convocatoria como una muestra del interés de Trump por intentar resolver la crisis.

Estados Unidos convocó a la reunión hace diez días, según fuentes del gobierno argentino. El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, estaba invitado, pero no viajó a Nueva York. “El señor Trump no tiene nada que decir sobre Venezuela”, había disparado antes el canciller venezolano, Jorge Arreaza, en la sede de las Naciones Unidas . Acusó a Estados Unidos de tener una “política exterior guerrerista” y de violar los derechos humanos de migrantes. “Venezuela es un país libre y soberano. Que se reúnan a hablar sobre sus relaciones bilaterales, sobre los muros que quiere construir en el mundo, sobre las guerras que quiere desatar en el mundo”, disparó. “De Venezuela hablamos los venezolanos exclusivamente”, agregó.

Adaptaron la sala de la ONU

La ONU instalará una rampa y una tarima para que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, y la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti, quienes se trasladan en silla de ruedas, brinden sus discursos. La modificación dejó al descubierto algunas barreras que aún perduran.