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La joven paquistana Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz 2014, cuestionó el jueves pasado la política inmigrante y la construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos, que pretende construir el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, al sostener que la división y la discriminación “no son correctas”.

malala_national_geographic.jpg_1718483347“Creo en el amor, la armonía, en vivir juntos y cuando veo un globo terráqueo, me digo que todos somos humanos, entonces ¿por qué la división, por qué el odio en nombre de las nacionalidades, el color de piel? La división y la discriminación no son correctas. Debemos seguir con nuestras tradiciones, culturas, religiones, nacionalidades, pero el odio es inaceptable”, expuso Malala durante un encuentro con estudiantes, académicos y empresarios mexicanos en la Ciudad de México.

La activista, de 20 años, sostuvo que actualmente “vemos que hay líderes ignorantes que no pueden entender el sufrimiento que pasa la gente” y que las razones que tienen los inmigrantes para dejar sus países son múltiples, pero que “todos merecen el derecho a la educación y a vivir. Hay que pensar en ello y en todos como una sola comunidad”.

Ante casi 3.000 personas congregadas en el Campus Santa Fe del Tecnológico de Monterrey, Malala compartió de sus experiencias, de la importancia que tiene la educación y del poder de las mujeres.

“Muchos países se comprometen con la educación, pero sólo con la primaria. Y en esos lugares hay líderes que envían a estudiar a sus hijos a estudiar al extranjero la preparatoria o la universidad, pero no tratan al resto de los niños igual”, apuntó. Ante tal circunstancia llamó a los jóvenes a involucrarse en las labores a favor del cambio.

Agregó que “a veces estamos en la escuela, tenemos once o quince años y pensamos que no podemos hacer mucho por cambiar el mundo, que tenemos que tener 40 años para eso o que necesitamos ser el primer ministro. Ustedes pueden cambiar al mundo sin importar si son niños, hombres, mujeres. Necesitamos su energía, que crean en ustedes y en que su voz y sus acciones pueden traer cambios”.

Malala sobrevivió a un ataque de los talibanes en su país, Pakistán, por defender el derecho de las niñas a ir a la escuela, como los hombres. Ahora, contó que iniciará en próximo sus estudios superiores en filosofía, política y economía en la Universidad británica de Oxford.

“Al igual que muchos jóvenes, no estoy segura de lo que haré después de la universidad, pero sé que seguiré con mi labor a favor de la educación”, confesó.

El presidente Enrique Peña Nieto recibió a Malala en la residencia oficial de los Pinos, donde la premio Nobel de la Paz le pidió al mandatario mexicano medidas adicionales para asegurar la educación de todos los niños en este país.

En ese sentido, la joven contó que el primer mandatario le mostró “muchas de las cosas que han hecho por la educación y es muy positivo, pero yo insistí en que aún hay muchas niñas en zonas marginadas que no van a la escuela o que se casan antes de los 18 años”.