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Mientras buena parte de los colombianos se muestran escépticos frente al futuro del país, de acuerdo con distintas encuestas, el papa Francisco cruzará el Atlántico porque él sí le tiene una fe enorme.

FranciscoAudenciaGeneral_ACIPrensa_010717El pontífice argentino sabe del potencial de una sociedad que, después de medio siglo de una confrontación armada que dejó 300.000 muertos y 6 millones de desplazados, fue capaz de firmar un acuerdo de paz.
Por eso, dicen los vaticanistas, Jorge Mario Bergoglio decidió emprender un periplo por Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena, desde el miércoles 6 hasta el domingo 10 de septiembre.

Francisco, de 81 años, será el tercer pontífice que haga un viaje apostólico a Colombia.

Cuando Pablo VI llegó a Bogotá, el 22 de agosto de 1968, unos jóvenes creyentes iban monte adentro abrazando las banderas del Eln, todavía adoloridos por la muerte en combate, dos años antes, del sacerdote Camilo Torres.

El arribo de san Juan Pablo II, en julio de 1986, se produjo cuando aún estaban frescas las huellas de la avalancha que sepultó a más de 25.000 personas en Armero, así como las del asalto del M-19 al Palacio de Justicia.

En contraste, Francisco llega en un momento histórico, marcado por la reconciliación y los enormes desafíos que se vislumbran. Quienes conocen a este hombre, nacido el 17 de diciembre de 1936 en el barrio Flores, de Buenos Aires, dan fe de la importancia que para él tiene la juventud. Francisco sabe que llega a un territorio de jóvenes, el cual conoce desde su época de sacerdote jesuita. A ellos dirigirá buena parte de sus palabras, para invitarlos a tomar con responsabilidad la construcción del hogar donde vivirán.