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Italia recuerda hoy el primer aniversario del terremoto que devastó extensas zonas de la región central del país, con una estremecedora secuela de 299 muertes y vasta destrucción.

1472014370_782800_1472053343_album_normalEl epicentro de ese sismo de 6,0 grados en la escala de Richter fue ubicado 24 de agosto de 2016, a las 03:36 hora local, en las inmediaciones de las localidades de Accumoli y Arquata del Tronto.

Aunque a la postre, la más golpeada fue Amatrice, donde causó 235 del total de fallecidos a causa de esa tragedia.

Precisamente allí se congregaron hoy familiares y amigos de las víctimas de Amatrice y la vecina Accumoli, para rendir homenaje a sus seres queridos, de acuerdo con la información suministrada por medios locales.

La conmemoración se inició a la misma hora en que ocurrió el terremoto, con una procesión iluminada por antorchas, una por cada fallecido, acompañada por igual número de campanadas, precedida por la lectura de una breve biografía de cada uno.

Tras la plegaria conducida por el obispo de Rieti, monseñor Domenico Pompili, el alcalde, Sergio Pirozzi, develó un monumento en honor a los caídos.

El terremoto arrasó prácticamente ese pequeño centro urbano de origen medieval y unos dos mil 500 habitantes, reconocido por la riqueza de su patrimonio histórico, cultural y paisajístico, cuna además de la célebre ‘pasta a la amatriciana’ apetecido plato de la gastronomía italiana.

Aquello fue apenas el inició de una secuencia sísmica bautizada posteriormente por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología como Amatrice-Norcia-Visso, la cual se extendió hasta el 28 de abril del presente año, con más de 65 mil 500 réplicas, entre ellas tres mil 500 con magnitud igual o superior a 2,5 grados.

Un año después, continúan las labores de reconstrucción de los municipios afectados en las regiones de Umbría, Las Marcas, Abruzo y Lacio, en medio de polémicas sobre el ritmo de la recuperación.

Al solicitar al gobierno mayor celeridad, la organización ambientalista Legambiente señaló que solo se ha eliminado el 8,57 por ciento de los escombros y se refirió a diferencias apreciables en las labores entre unas y otras regiones.

Junto a Fillea GGIL, sindicato que agrupa a trabajadores de la madera y otros afines, Legambiente puso en marcha un observatorio nacional para supervisar la calidad de los trabajos y consideró poco probable se cumpla el plazo del 31 de diciembre de 2018 para concluirlos.

El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, manifestó hace apenas unos días que para evaluar la labor de reconstrucción debe tenerse en cuenta que fue una secuencia sísmica sin precedentes.

El jefe de gobierno recordó que fueron 140 municipios los afectados y, en algunos casos, centros históricos casi arrasados, por lo que describió lo hecho hasta ahora como un esfuerzo excepcional del Estado.

Reconoció, sin embargo, que a pesar de los miles de millones de euros provenientes de fuentes nacionales y la Unión Europea, no todo marcha a la velocidad necesaria e invitó a las administraciones regionales y municipales a acelerar los procesos.