El reconocido académico y luchador por la justicia social en el planeta, falleció este martes aquí a los 92 años.

François_HOUTARTEl sacerdote y sociólogo belga Francois Houtart, reconocido académico y luchador por la justicia social en el planeta, falleció este martes a los 92 años.

Tras el anuncio de su fallecimiento, múltiples fueron los mensajes de pesar que llenaron la red social Twitter, por parte de quienes trabajaron a su lado en diversos países y sus exalumnos, reportó PL.

Desde Ecuador, varias instituciones de nivel superior lamentaron el deceso, entre ellas la Universidad Andina Simón Bolívar, cuyo rector, Jaime Breilh, lo describió como «compañero, hermano, colega profesor honorario y ciudadano del mundo».

Por su parte, el Instituto de Altos Estudios Nacionales (Iaen) emitió un comunicado en el cual lamenta profundamente la muerte de Houtart, quien desde 2013 era investigador del centro. En 2015, con motivo del 90 cumpleaños del ideólogo, la institución inauguró una cátedra con su nombre.

En su última entrevista con Prensa Latina, en Quito, el pasado mes de diciembre, Houtart recordó su especial relación con el líder histórico de Cuba, Fidel Castro, fallecido en noviembre de 2016.

Entonces, visiblemente conmovido por el suceso, el sociólogo belga rindió homenaje al Comandante en Jefe cubano, quien a su juicio fue «una figura diversa y rica, intelectual y hombre de acción al mismo tiempo, visionario que siempre tuvo ideas nuevas».

Con su voz tranquila, pero firme, afirmó: «La muerte de Fidel era una cosa que podría esperar, pero una noticia que nunca pensé que iría a vivir».

Houtart dejó en quienes lo conocieron de cerca un caudal de ideas basadas en sus principios de justicia social y la defensa de temas como la economía popular y solidaria y la agricultura campesina.
Con más de 50 obras en su haber y cientos de publicaciones especializadas y de prensa, entre sus textos más leídos constan El Cambio Social en América Latina (1964), Sociología de la Religión (1992 y 2006), Mercado y Religión (2002) y La ética de la incertidumbre en las ciencias sociales (2006), recordó el despacho.