Frente a las propuestas de algunas potencias de construir muros o vallas para frenar las migraciones, Bolivia aboga por un mundo sin barreras, una idea que defenderá en la Cumbre de los Pueblos esta semana en Cochabamba.

Hacia una ciudadanía universal es el lema de la cita que durante dos días reunirá en el municipio de Tiquipaya a dirigentes políticos, representantes de movimientos sociales, indígenas, campesinos, intelectuales y académicos.

La conferencia comenzará el 20 de junio, cuando se celebra el Día Mundial del Refugiado, y concluirá el 21, una fecha también especial para Bolivia por coincidir con el Año Nuevo Andino Amazónico.

Este encuentro fue convocado en marzo pasado por el presidente Evo Morales, quien aboga por llevar a cabo un profundo debate sobre el tema.

El llamado de Evo es una respuesta a la decisión del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, de construir un muro en la frontera con México para frenar el flujo de personas.

‘No es posible que haya muros y murallas para migrantes, para latinos, para refugiados, y no haya muros contra intervenciones militares para saquear nuestros recursos naturales’, advirtió Evo.

El encuentro de los pueblos en la también conocida como la Ciudad de las Flores, ubicada a unos 400 kilómetros de La Paz, reunirá a más de mil delegados de 42 países de Asia, Europa y América.

Entre las personalidades que ya confirmaron su asistencia figuran el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, quien compartirá la experiencia de su país en el tema de la movilidad humana.

Hace seis meses, la Asamblea Nacional de Ecuador aprobó una ley que garantiza los derechos y promueve acciones para proteger a los migrantes.

En la cita de los pueblos también participarán el sacerdote Michael Czerny, enviado del Vaticano; el exmandatario de Paraguay Fernando Lugo y el de Colombia Ernesto Samper; así como el exjefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Durante la cumbre sesionarán cinco mesas de trabajo sobre las causas estructurales y sistémicas de la movilidad humana, la ciudadanía universal ( entendida como el derecho de las personas a trasladarse de un país a otro) y el impacto de las crisis económicas, el cambio climático, las guerras y las intervenciones sobre los flujos migratorios.

También se abordarán las estrategias conjuntas para la observancia, protección y ampliación de los derechos de los refugiados y sus familias y la contribución de los migrantes al desarrollo de los países.

Interrogada por Prensa Latina sobre el evento, la ministra de Comunicación, Gisela López, recordó que el presidente Morales se ha convertido en un mensajero en torno a la propuesta de romper muros y barreras para buscar la integración.

‘Hemos visto en los últimos años un endurecimiento del trato hacia los migrantes en muchos países que, incluso, ocasionaron la pérdida de vidas humanas’, recordó.

Sólo en 2016 más de tres mil 800 personas murieron o desaparecieron en el mar Mediterráneo en su intento por buscar un futuro en algún lugar de la Unión Europea.

Con respecto a América Latina el panorama se torna más sombrío desde la llegada al poder de Donald Trump, quien aboga por la deportación masiva de millones de indocumentados.

La ministra boliviana agradeció el saludo enviado a la Cumbre de los Pueblos por el papa Francisco, donde exhortó a los organizadores y asistentes a continuar buscando los modos más adecuados para fortalecer los vínculos de solidaridad, fraternidad y cooperación.

En un encuentro efectuado este año en el Vaticano, el Sumo Pontífice pidió un cambio de actitud hacia los migrantes con el fin de superar la indiferencia y anteponer a los temores una generosa actitud de acogida hacia aquellos que llaman a nuestras puertas.

Recordó el Papa que en la mayor parte de los casos se trata de desplazamientos forzados causados por conflictos, desastres naturales, violencia y pobreza.

Del encuentro de Tiquipaya saldrá una declaración que será defendida en foros internacionales y postulada para incluirla en los documentos oficiales de la Organización de Naciones Unidas.