En la actualidad, entre 5 y 6 millones de niños nacidos y criados en Estados Unidos tienen a uno o dos progenitores indocumentados en el país.

Niños estadounidenses y asociaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes planean demandar al presidente del país, Donald Trump, por las deportaciones «injustas» de sus padres indocumentados, informaron ayer sus abogados.

Los letrados de un grupo de niños provenientes de los estados de Illinois y Florida y la organización Familia Latina Unida hicieron este anuncio el pasado 4 de abril en rueda de prensa en la Cámara de Representantes, junto con el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez, según informó la agencia EFE.

Los jóvenes demandarán a Trump por infringir su derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad que recoge como «derechos inalienables» la Declaración de Independencia de Estados Unidos en 1776, en la que se basa la actual Constitución.

Asimismo, alegarán una desigual protección por el hecho de que sus progenitores sean indocumentados, además de discriminación por su origen, en una acción judicial que llaman «No me hagan huérfano».

En la actualidad, entre 5 y 6 millones de niños nacidos y criados en Estados Unidos tienen a uno o dos progenitores indocumentados en el país que, aunque no son prioridad para ser deportados, están en peligro de ello.

Estos padres de ciudadanos siguen en el limbo después de que la Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA) proclamada en 2014 por el entonces presidente del país, Barack Obama, que les amparaba de la deportación, no llegara a entrar en vigor y el Tribunal Supremo no emitiera una decisión definitiva.

La abogada de Chicago, Tia Haywood Monte, que representará a estos menores estadounidenses con uno o dos padres indocumentados, explicó que su objeto es interponer la demanda en un plazo de 30 días a nivel nacional.

Haywood Monte, cuyo marido también es indocumentado de origen salvadoreño, aseguró que ahora están intentando que el máximo número de letrados se unan para interponer demandas a nivel de estados.

Por su parte, Gutiérrez defendió que los inmigrantes acudirán a los tribunales como lo hicieron los afroamericanos para acabar con la segregación racial en EEUU, la comunidad LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) para legalizar el matrimonio del mismo sexo y los musulmanes para paralizar el veto de viaje impuesto por el presidente Trump a seis países mayoritariamente de esa creencia.

«Trump no solo quiere que los estadounidenses teman a los inmigrantes, sino que también busca que los inmigrantes tengan miedo a los estadounidenses, a las instituciones y a las autoridades del país. Pero no tiene ni los recursos ni los medios para deportar a los millones que prometió. Por eso, necesita crear esta política del miedo», aseguró mientras prometió defender a los menores.