El mundo es hoy, al igual que en 1914 y 1939, un pastel…y todos los participantes de la fiesta, desean su pedazo. La Tierra ha dejado de ser el espacio común de los seres humanos, las plantas y los animales para convertirse en un espacio geopolítico manipulado por las ansias de poder y hegemonía.

18035330_448858588783275_1115705783_n-300x198¿Qué será de la Tierra, si desde hace unas semanas atrás se avecina el inicio de una Tercera Guerra Mundial, o quizás la primera y única guerra nuclear?

Hoy el negocio, o las estrategias geopolíticas solo benefician a unos pocos. Esos mismos que se esfuerzan por hacerles saber al resto de los países cuán poderosos son.

¿Por qué EE.UU ataca la soberanía de otros estados? ¿Acaso la administración de turno no percibe que mañana su territorio podría ser agredido? ¿Por qué mantener una estrategia de doble rasero contra el terrorismo?

El Papa Francisco dijo en una oportunidad que el mundo está en medio de una tercera guerra mundial por partes, sin embargo, los contextos actuales demuestran que un estallido generalizado es cada vez más inminente ¿Cuál sería el precio de esta guerra?

Muertes, destrucción…final.

La vida de los seres humanos es más que un capricho por el dominio; la vida es un derecho que a tod@s nos pertenece por igual. Con esta premisa, es preciso el llamado a la paz, no a la supremacía belicista.

La opción queda en nuestras manos. Qué camino elegimos… ¿la Tierra o la guerra?