Recientemente la CLATE realizó en Cartagena (Colombia) su 50 Congreso donde además de homenajear a los fundadores de la entidad se debatieron acciones para el futuro. En el Congreso fue reelegido como presidente el dirigente de ATE, Julio Fuentes, y se amplió el secretariado de la organización gremial latinoamericana y caribeña. Esto es lo que recogimos hablando con Julio Fuentes, después de la culminación exitosa del Congreso.

Presidente de la Clate

Presidente de la Clate

-¿Cuáles son tus impresiones de este Congreso cincuentenario y que aspectos más destacados de cara al futuro se pueden mencionar?

-El Congreso tuvo tres aspectos distintos. Uno fue absolutamente emotivo y profundo, de reafirmación ideológica, de principios y de línea; que fue la parte de recordar lo andado en estos 50 años. Ha sido un aniversario que contó con la presencia de dos de los fundadores y homenajeamos a nuestro lider mártir Tupalque Jiménez. Nos reafirmamos en nuestros principios y visión del momento político que vivía América Latina cuando se decidió fundar esta organización unitaria. Esa fue una parte del Congreso, muy importante y trascendente, y que nos mostraba que es posible crecer en diversidad; que la diversidad no significa división, que la diversidad pueden ser miradas diferentes que enriquezcan y aporten. Y estos 50 años mostraban que eso se podía llevar adelante.

-¿Surgieron propuestas de reformar la organización?

-Por otro lado CLATE en sus debates, en sus documentos políticos y en su propuesta organizativa, daba cuenta también que necesitabamos reformar la organización. Con la organización que teníamos podíamos dar respuesta a las problemáticas que habíamos enfrentado hasta hoy pero nuevos desafíos y nuevos problemas requerían también de una formas estructurales, de unas reformas hacia el seno de la organización: la necesidad de crear nuevos cargos, áreas específicas, para tratar problemáticas que antes no abordábamos.

Por ejemplo, acabo de terminar una reunión con los migrantes de la Argentina y se creó una Dirección de trabajadores migrantes. Es decir, para tomar la problemática de los trabajadores del sector público, primero porque podemos ser migrantes o hijos de migrantes, pero por sobretodo somos los que estamos en los puestos fronterizos; en esos puestos un migrante no se encuentra al presidente del país al que está entrando sino que se encuentra a un trabajador del Estado. Entonces de acuerdo a la conciencia, de acuerdo a lo que ese compañero y compañera sepa, va a tratar a la persona que viene como un ser humano o lo puede tratar como un enemigo.

Es importante además, que nosotros trabajemos en distintos temas; en diversidad sexual; en la diversidad de género; en la niñez. CLATE ha ido haciendo un nuevo organigrama de la organización para poder trabajar profundamente. Otro aspecto que tuvo el Congreso tiene que ver con la parte organizativa, es decir, preparar la CLATE para lo que viene. Y lo que viene es crecer e incorporar más opiniones. Nosotros estamos convencidos de que este sistema capitalista no es el que lleva a salvar a la humanidad y por el contrario condena al planeta, no sólo al ser humano. Entonces tenemos que buscar otro, y esa búsqueda no tiene receta, lo que tenemos que tratar de hallar son las voces, el sentir de nuestros compañeros y compañeros, abonar un granito de arena al debate popular sobre cómo seguimos, cómo sigue el mundo. Una parte del mundo nos lleva a las guerras, al consumo que nada tiene que ver con las necesidades de las mayorías. Hay pueblos que están sufriendo, padeciendo y además buscando alternativas. En este Congreso nos propusimos lograr la paridad de género, llegamos al 40% del Comité Ejecutivo y veníamos de un 15%, así que sigue siendo nuestro objetivo la paridad de género que dará un aporte sustancial a la opiniones, a la práctica, a la forma de trabajar de nuestra Confederación.

También lo que hemos sumado son nuestras posiciones políticas. Hemos trabajado muchísimo en producción de materiales de opiniones de distintas áreas, temáticas, posiciones políticas que nos encargaremos por supuesto de difundir, de hacer llegar no sólo a nuestras organizaciones sino también a las demás organizaciones populares, sociales, políticas; tanto de América Latina como del resto del mundo, para que se sepa cuál es nuestra posición y que eso también sirva como insumo para otros, para el debate que enriquece el futuro.

Así que CLATE sale con mucho vigor de este Congreso, salímos fortalecidos. Tuvimos un Congreso con mucha participación: más de 120 delegados y hablaron más de 80 compañeros y compañeras. Hicimos una sala de declaración y eso permitió que todos los compañeros pudieran expresar sus ideas, se trata de un ejercicio sindical de hombres y mujeres muy importante.

-En esta instancia hubo países que participaban por primera vez…

– Sí. También llegó la nota de los trabajadores estatales de Haití porque no alcanzaron a participar por asuntos personales, y pidieron la incorporación que se aprobó por unanimidad. Además tuvimos la presencia y visita de la Central Obrera Boliviana que enviaron a un dirigente de Salud Pública, y eso nos va a permitir seguramente en unos meses ir a una misión a Bolivia para continuar la charla y por supuesto nuestro planteo de pedir la incorporación de los compañeros. El Congreso tuvo prácticamente asistencia perfecta. Tuvimos además felizmente la visita de compañeros de Asia; concretamente de Corea, también de Europa; de España, Serbia, de los dirigentes de la CSA -el compañero Secretario VIctor Báez de la CSA estuvo todos los días con nosotros-, la OIT también envió una delegada de primerísimo nivel, las Centrales Obreras de Colombia, y además participó el ESNA. Es decir, hubo una muy buena asistencia que rodeó al Congreso de CLATE de fraternidad y solidaridad.

– ¿Hablaron sobre la paz de Colombia?

-Desde ya, particularmente habría muchos motivos para hacerlo en Cartagena, una heroica ciudad, pero se hizo allí porque además fue donde se firmó el Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno. Nuestras organizaciones filiales de CLATE allí en Cartagena han sido muy activas, y por supuesto inundó el tema de la paz todo el Congreso, con las posiciones de los compañeros de las distintas centrales colombianas, todos unidos en torno a esto; es la clase obrera la que pone el cuerpo en las guerras.

-¿Percibiste escepticismo u optimismo con esas centrales obreras colombianas sobre el tema de la paz?

-La verdad que los ví optimistas, no es fácil, hay que tener realmente una tremenda voluntad y conciencia porque se podría confundir como un apoyo al Gobierno o un apoyo a las FARC, y creo que esto lo han podido manejar, lo han podido procesar. Y los vi optimistas , ellos creen que va a haber una rápida recuperación del movimiento sindical, si hay paz el movimiento sindical se va a poder desarrollar ya que ha sido brutalmente golpeado, más de 3500 dirigentes sindicales han sido asesinados en todo este tiempo. El sindicalismo es una de las víctimas de la guerra.

Algo más que quieras agregar:

-Sí, lo importante de este Congreso ha sido también la reivindicación de la práctica y del hecho que instalamos desde el Comité anterior que es la acción directa, la Confederación sirve porque genera opiniones, emana materiales, producciones, informes, al conocimiento y reconocimiento de los compañeros de lo que está ocurriendo en otros lugares, pero también la Confederación es un instrumento sindical de acción directa. Así que haber reivindicado eso, hace que los compañeros se sientan orgullosos, de decir cuando los chilenos se encontraban en huelga nosotros marchamos a la embajada del país en tal ciudad, es decir, sentir que uno puede poner el cuerpo en la lucha de otros compañeros, no solo aportar un comunicado y la solidaridad, que son muy buenos, sino además poner el cuerpo. Esa actitud y reivindicar la acción directa de CLATE es algo que nos va a servir en el futuro.