La Corte Suprema de Tucumán absolvió finalmente a Belén, la joven condenada a ocho años de prisión por el supuesto aborto de su bebé, que había sido liberada tras cumplir dos años de cárcel, según fuentes judiciales.

Foto de Nicolás Nuñez

Foto de Nicolás Nuñez

Belén llegó junto a su madre, el 21 de marzo de 2014 al hospital Avellaneda con fuertes dolores estomacales y los médicos le administraron calmantes y recomendaron que permanezca internada.

La joven sufrió una hemorragia y le diagnosticaron un “aborto espontáneo incompleto sin complicaciones”, según consta en la historia clínica elaborada por el primer médico que la atendió. Luego comenzó un proceso judicial y la condenaron a ocho años de prisión.

La sala III de la Cámara Penal, integrada por los jueces Dante Ibáñez, Néstor Rafael Macoritto y Fabián Adolfo Fradejas, la condenó al considerar que se trató de “homicidio agravado por el vínculo” . Los jueces le dictaron prisión preventiva y la llevaron detenida al Penal de Santa Ester donde permaneció durante más de dos años.

El caso tuvo amplia repercusión a nivel nacional e incluso internacional ya que numerosas organizaciones de Derechos Humanos se movilizaron en su apoyo. Se conformó la mesa “Libertad para Belén” formada por unas cuarenta asociaciones de un amplio arco político, Amnistía Internacional juntó más de ciento veintemil firmas que reclaman la libertad de la joven, mientras que agrupaciones feministas impulsaron la difusiión del caso.