Las derechas de todo el mundo son esencialmente populistas y se definen por ser altamente regresivas para los pueblos. Apelan a sentimientos colectivos básicos y de fácil explotación, le llegan a la gente con el discurso del esfuerzo, del sacrificio personal, del amor a la tierra y a la propiedad. Las derechas del mundo son espiritualmente elevadas, su práctica religiosa los tiene siempre bien cerca de Dios y su nacionalismo encarna en las gentes esa sensación política tan bipolar de odiar al extranjero cuando es pobre pero amarlo cuando es “inversionista”. Que el inmigrante pobre termine siendo explotado como cualquier otro trabajador por el inmigrante “inversionista” termina siendo al final un pelo de la mismísima cola.

inmigrantes2Hace un par de semanas, cual onda expansiva del triunfo de Trump en EEUU, el eco rancio y patético de la derecha chilena se las arregló para instalar como discurso político “el problema de los extranjeros en Chile”. Piñera, en medio de una situación altamente compleja y escandalosa por la compra de acciones de pesqueras peruanas en pleno litigio por el mar en La Haya, se atrevía a señalar que era “ingenuo y estúpido que Chile abra sus puertas a aquellos que sabemos que vienen a delinquir”.

A la agresiva campaña xenófoba de la derecha le salieron al paso, de manera inédita, algunos personeros como el Fiscal Gajardo, para sostener que en verdad no hay relación alguna entre ser extranjero y ser delincuente. Las estadísticas están ahí y las puede recoger el que quiera.

La publicación de un estudio terminó por derrumbar algunos mitos que nos parece de obligación política relevar.

Para cualquiera que se quede solamente con los titulares, eso de que los extranjeros ganan en promedio un 28% más que los chilenos, suena como a reafirmar eso de que llegan a Chile, nos quitan el trabajo y más encima ganan más que nosotros. El tema es que en cualquier país del mundo el mercado laboral tiende a pagar más según los estudios del trabajador, entonces el otro dato es importante: la escolaridad del inmigrante que llega a Chile es superior al del chileno promedio. Por otra parte, sólo el 2,7% de la población residente en Chile es extranjera.

Entonces, los inmigrantes, mayoritariamente hablando, ni son tantos, ni son delincuentes, ni son ignorantes y tampoco son pobres. Esta es finalmente la mala noticia para quienes desde sus espacios de poder no tienen problema alguno en utilizarlos como discurso político para tapar las inmundicias propias.

Asumiendo en serio la cuestión de los inmigrantes, el estudio señala que el 9,7% está en una situación estadísticamente de pobreza, pero desde el punto de vista de la “pobreza multidimensional”, es decir su acceso a salud, vivienda y educación, entonces el 27% de ellos están en esa situación de pobreza y extrema pobreza.

Las derechas de todo el mundo no solo son esencialmente populistas y se definen por ser altamente regresivas para los pueblos, son entonces además mentirosas e indolentes.

#QueElPuebloMande