A horas de retornar a Bélgica, luego de un paso por espacio de dos años en Argentina, Luís Vila, -ex dirigente de la Seccional Buenos Aires de la ATE en los años 70- quien se radicó en ése país Europeo en 1981, como destino final decidido en su exilio, tras ser cesanteado por disposición de la dictadura cívico militar instaurada en Argentina en 1976, se encontraba a doscientos metros de donde se produjo el reciente atentado terrorista en Bruselas. Desde allí efectúa un pormenorizado panorama en relación al hecho Especial para LOMS, desde Bélgica.

0014463283Tratar de encontrar “explicaciones” rápidas sobre los atentados de Bruxelles, sería un ejercicio banal y no ayuda a comprender los mismos; por lo tanto no es un ejercicio histórico sobre el pasado, sino un punto de inicio de los protagonistas, los orígenes de los mismos, la composición de la sociedad frente a estos hechos, la “responsabilidad” de las autoridades, la impotencia de los ciudadanos, los efectos en los mismos y a quien favorece el crimen “directa e indirectamente”.

La sociedad Belga se ha caracterizado a través de su historia, en un “territorio” de tolerancia y solidaridad con los “perseguidos” de cualquier nacionalidad, desde lo político, hasta lo económico; desde Carlos Marx hasta Victor Hugo y otros “ilustres” protagonistas de la historia del siglo 19 encontraron en este país la protección del Estado; dicha actitud de protección continuo en el siglo 20, fue el país que protegió comunidades, y personas perseguidas por ideas políticas y filosóficas. 1) Trabajadores inmigrantes. Después de la primera y segunda guerra; con la reconstrucción del país no solo fue la arquitectura, sino la reconstrucción de su estructura productiva, los gobiernos de la época -post 1ª guerra y post 2ª guerra-abrió sus fronteras de trabajadores de distintas nacionalidades: Polacos, Italianos, Españoles, Marroquíes, Turcos -afectación de los mismos: minas de carbón, siderurgia, servicios. Con el pasar de los años, es común encontrar descendientes de dichas comunidades enraizados e integrados a la sociedad Belga, y que asumen su rol de ciudadanos de este país, como propio. En muchos casos solamente han guardado la lengua de sus mayores como único “puerto de atraque” al pasado. Cada una de dichas comunidades, conservaron parte de su cultura, con las “modificaciones” del entorno. En Bruselense se llama “sinnekue”, que quiere decir, algo no puro, ó sea continuación del origen que el entorno cambió y se transformó. Esta realidad afecto a todas las comunidades, y esos trabajadores migrantes, aun habiendo mantenido su relación con sus países de origen, eran y son considerados como El Belga-Marrocan, El Belga Italiano, etcétera, mientras que el Belga, por el apellido, se puede saber el origen de sus mayores sin que haya por eso una discriminación. La distribución “geográfica” de dichos descendientes no está focalizada en tal o tal barrio o comuna, casi todas se han “mezclado” con los autóctonos, salvo -en Bruxelles- donde la comunidad Marroquí y Turca se concentró en su mayoría en barrios o comunas como Molenbek, Scharbeek, Saint Josse y otras en menor proporción. El ascensor social cultural y económico ha funcionado a diferentes velocidades, pero ha funcionado; desde un Primer ministro -Elio di Rupo- de padres Italianos, hasta patrones de PME importantes, pasando por cuadros universitarios. En toda esta historia encontramos avances y retrocesos en la integración de dichas comunidades, pero el balance es positivo e importante. El 10 por ciento de la población total es de origen extranjero; cercano o lejano y-o doble nacionalidad- Mi situación personal lo atestigua, soy Belga en Argentina; Argentino en Bélgica, pero Bruselense de corazón. La religión ha sido un elemento de cohesión de dichas comunidades, y por supuesto los Musulmanes no abandonaron sus creencias religiosas y filosóficas en un país con gran tradición Cristiana y Libre Pensadora. Este último párrafo, NO DEBE INTERPRETARSE, como el inicio de la ideología yiadista en Bélgica; más adelante en este artículo, trataré de encontrar elementos teóricos, y otros reales del porqué del atentado y sus protagonistas. 2) Contexto internacional. Los ciudadanos de “a pie” somos protagonistas involuntarios de una nueva realidad geopolítica, en la cual los diferentes gobiernos se han abocado a una nueva distribución del mundo; dicho de una manera más simple: estamos frente a un nuevo Yalta. En este contexto encontramos la complicidad de gobiernos “presentables” , y otros no presentables, como Arabia Saudita y Catar, al entrenamiento y aprovisionamiento de medios -armas e infraestructura- a grupos extremistas, que en la actualidad se circunscribe en países de religión musulmana -Libia, Irak, Afghanistan, Egipto, Tunez, Siria- todo esto dentro de una estrategia de guerras de baja intensidad , afín de cambiar el marco de Estados/ Nación y o destrucción de los mismos a fin de encontrar nuevas formas de dominación La pregunta estaría dirigida hacia ¿por qué lejos de sus fronteras? y ¿porque hoy deben soportar acciones no previstas al interior de sus territorios?. Una tentativa de explicación seria: a) ingenuidad de los verdaderos “Patrones” de esta estrategia?. b) ¿De parte de los terroristas una “aceleración” de sus utopías internacional?. c) ¿Traición de los “Patrones” o desconfianza en esa “mano de obra” armada que en consecuencia producen acciones de terror en territorio de sus antiguos “benefactores”?, Es demasiado temprano encontrar respuestas que ayuden a interpretar el por qué?. La única respuesta real es que, un atentado en Paris o Bélgica, las repercusiones son mas “importantes” que si se produjeran en un país del Sur. Es como si el valor del sacrificio que el terrorismo impone, tuviese valores diferentes. Dentro de este contexto, es importante señalar que Bélgica, es un país importante por su participación en organismos internacionales de occidente, pero no es la “piedra angular” de decisiones. O sea, deberíamos pensar, no en un atentado contra Bélgica, sino, un atentado a la Unión Europea en su Capital. 3) Contexto Nacional Belga Bruxelles, la ciudad más importante de Bélgica, es púes de Ginebra en Suiza, es el lugar de mayor concentración permanencia, y funcionamiento de organismos internacionales. En consecuencia, la seguridad está asegurada no solo por las autoridades del país, sino por los países de la Unión Europea, y si bien esto es verificable, ¿cómo es posible que hayan cometido un acto terrorista?. Una hipótesis seria que los servicios de inteligencia Belga, de control interior del País, no hayan sido eficaces o la “infiltración” securitaria de una comunidad a riesgo, haya sido una negligencia. Por el momento habrá un debate parlamentario sobre este tema. Importante es señalar que casi 300 yiadistas Belgas, han salido de este país con destinación a Siria. Si las autoridades dan esa cifra, quiere decir que conocen la identidad de los “voluntarios”, por lo tanto, podríamos preguntarnos ¿negligencia o falta de previsión? Un dato importante: el atentado de Paris, fue preparado en Bélgica. Las autoridades Francesas, cargaron sobre las autoridades Belgas el hecho de no haber sido detectada la organización y la programación de los hechos. Otro dato importante: la comunidad Musulmana en Bruxelles, es casi el 20 por ciento sobre 1 millón de habitantes, en un momento de tensión importante a nivel internacional, y sin referencias pasionales de mi parte, bien es de suponer de encontrar grupúsculos dispuestos a “funcionar” como mártires del medio evo, con “la espada”, y la cobertura de la religión, por lo tanto, es casi inexplicable lo sucedido; o, verdaderamente el trabajo de inteligencia y seguridad interior no existe, y todo está circunscripto a la política de seguridad de las instituciones consideradas a riesgo, donde los protagonistas son los personajes e instrumentos importantes del sistema internacional o, ha existido negligencia en la información sobre de grupos a riesgo. 4-Reacción y-o sentimientos de habitantes en Bélgica Este país -como todos- ha estado confrontado después de la segunda guerra mundial a conflictos de diferente índole, y fueron asimilados intrínsecamente como una realidad inseparable de toda sociedad. Luego del atentado de Paris, efectivamente las medidas de seguridad interna fueron importantes. No obstante, esas medidas de seguridad, hoy ha sido un atentado terrorista, -terror- por el cual han muerto 35 ciudadanos, y 300 heridos, cometido por ¿soldados? al servicio de intereses que no son la utopía de un proyecto para este país, y u otros en Europa occidental. Pensar lo contrario sería una blasfemia. Un atentado salvaje como el soportado, solo está dirigido a infligir daños “colaterales” sobre la utopía de un nuevo Yalta que se “discute y guerrea” en otros ámbitos, con protagonistas diferentes, que son los verdaderos productores de estas guerras de baja intensidad. El ciudadano “medio” Belga, ha pasado de la indignación sobre la violación de su seguridad, a la exigencia de responsabilidades.