El Secretario General de Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (Fetera) y Secretario Adjunto de la CTA Autónoma, José Rigane, analizó la declaración de “emergencia eléctrica” anunciada por el Ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren el pasado martes.

Jose-Rigane-Fetera-680x365Mediante un comunicado el dirigente sindical señaló que “la declaración de emergencia energética va a servirle al gobierno de Macri para instalar el aumento de las tarifas”. No obstante subrayó que tras este anuncio “se confirma la existencia de la crisis energética”. Esto es algo que la Fetera viene “denunciando hace muchos años y el gobierno kirchnerista se negaba a reconocerlo. Por esto es que el sistema esta lleno de parches actualmente”.

Rigane dialogó con Radio Sur FM 88.3 y analizó con más detalle el anuncio al tiempo que dio su mirada sobre lo que hay que hacer ya que “no puede ser que los platos rotos de esta crisis la pague el conjunto de los sectores populares”.

Se declaró la “emergencia eléctrica” ¿Ustedes están de acuerdo con esto?

-Si, nosotros hemos venido diciendo durante mucho tiempo que había que reconocer que estábamos en crisis energética. Una crisis que deviene porque ha fracasado el modelo energético basado en la privatización y extranjerización.

Es necesario tomar esta decisión para luego implementar medidas correctivas que nos permitan salir de esta situación.

Este reconocimiento lo acaba de hacer el gobierno, pero el problema es para donde va a ir ahora. Porque no se puede hablar solamente de aumento de tarifas. Acá habría que establecer cual es la responsabilidad de las empresas que recibieron miles de millones de pesos en subsidios durante todo este año -aun hoy los reciben- y no han hecho las inversiones imprescindibles y necesarias. Hay que exigir que cumplan con el contrato.

Por otro lado no puede ser que los platos rotos de esta crisis la pague el conjunto de los sectores populares. Hay que poner arriba del escenario lo que les toca a las empresas.

Veamos hoy mismo como las empresas petroleras están subsidiadas con el barril de petróleo a 77 dólares cuando en el mercado internacional está a 40 o 42 y para extraer un barril en Argentina se paga 12. Ahí ya tenemos una renta de siete veces que luego se termina pagando en el surtidor cuando cargamos nafta.

Entonces todo indica que no vamos a ir para el lugar que necesitamos que es declarar a la energía como un bien social, como un valor estratégico. Saber que es un derecho humano al que hay que poder acceder, no gratuito pero que hay que poder acceder. Y fundamentalmente terminar con la política de libre mercado.

-Además de revisar los contratos ¿habría que hacer que las empresas inviertan en la distribución?

-No, también en la generación. En Argentina hay unos 32 mil megavatios instalados, solo funcionan 23 mil. Es como tener diez autos y que solo funcionen siete. O sea que no hay capacidad de responder con la potencia instalada. Hay muchos equipamientos que están obsoletos. Que su vida útil está agotada, que tienen más de 40 años.

Hay que hacer inversión, repotenciar, incorporar equipamientos y tecnologías nuevas para abaratar la producción del kilovatio en su costo original. Eso hay que hacerlo urgente porque mientras tanto sino le estamos pagando cientos de millones de dólares a los equipos de emergencia. Hace más de tres años que estamos utilizando energía delivery que consume muchísimo combustible, que contamina, que vibra y no es una solución para el problema energético que tenemos. Por eso es de emergencia: se utiliza para apagones, para guerras.

Y la política de subsidios hay que también discutirla porque las empresas en esta crisis ¿que van a poner? Creemos que la tarifa subsidiada, la tarifa social, el 50% hay que sacarlo de las empresas. Los gobiernos, sean provincial, municipal o nacional, tiene que reducir el 50% del pago de los impuestos y de esta manera tener una tarifa -como logramos en Mar del Plata en 1999- a precio diferenciado a determinada gente (jubilados, quién está desocupado, precarizado, etc.)

Pero no que la siga pagando el Estado. Porque si el Estado va a subsidiar en definitiva seguimos siendo los argentinos los que pagamos y las empresas no ponen absolutamente nada.