La Universidad Nacional Siglo XX otorgó ayer el título de Doctor Honoris Causa al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, por su legado antiimperialista y de solidaridad con los países más humildes del mundo.

fidel5Fidel Castro es y será el pilar fundamental de la Revolución Socialista de Cuba, como libre gestor de la construcción y consolidación de la patria grande, ejemplo de lucha por el bienestar de la humanidad, destacó el rector de la Universidad, José Guillermo Dalence.

La autoridad universitaria hizo un recuento de la proeza histórica del líder cubano antes y después del triunfo de la Revolución de enero de 1959, resaltó su carácter solidario con los países más humildes del mundo y especialmente con los de Latinoamérica.

Al citar al poeta alemán Bertolt Brech, el rector expresó que hay hombres que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles y uno de esos hombres es Fidel Castro, cubano de nacimiento, abogado de profesión, marxista de convicción, martiano de proyección, pero hijo ilustre de toda la patria grande por su lucha contra las injusticias y explotación que sufrieron o sufren muchas naciones de este mundo.

Añadió que ejemplo de esa solidaridad son los miles de médicos que el gobierno cubano envía a distintos confines del mundo para salvar vidas, o los miles de jóvenes de todo el orbe que cursan estudios en la isla, o el programa Operación Milagro, o el de educación Yo sí puedo, a través del cual Bolivia erradicó el analfabetismo.

Por su parte, Eric Valdés, consejero de la embajada cubana en Bolivia, agradeció el gesto de la directiva de la Universidad Siglo XX y aseguró que el del líder histórico de la Revolución cubana estará muy contento de recibir el título de un centro docente como este.

Los Títulos Honoris Causas, señaló, son reconocimientos entregados a los maestros, quienes dejaron un legado y ese es el caso de Fidel, quien nos enseñó el exacto significado de la palabra solidaridad, domo digno y más fiel alumno de nuestro Héroe Nacional, José Martí, resaltó Valdés.

Martí, dijo el diplomático, nos enseñó a que no se da lo que nos sobra, sino que se entrega lo que se tiene, salud, educación, preparación profesional y mucho amor es lo que ha entregado Fidel al mundo, en reciprocidad a la solidaridad que recibe Cuba de tantos países en el orbe.

Fidel, resaltó, son cinco letras que hacen temblar a los explotadores y llenan de felicidad y esperanza a los más pobres y humildes del mundo.

El reconocimiento fue entregado a Fidel Castro a través del consejero de la embajada cubana en Bolivia, Erick Valdés, con la asistencia del vicepresidente, Álvaro García Linera, en plaza del Minero del municipio de Llallagua, ubicado al norte del departamento de Potosí.