Guillermo Nielsen, impulsor del histórico canje de la deuda argentina en 2005, mantuvo su idea de litigar a los fondos buitres en las Islas Caimán, pronosticó un difícil escenario económico para el 2015 y expuso cómo puede afectar al país la drástica caída del precio del petróleo.

Guillermo Nielsen-3

Guillermo Nielsen, en su oficina en Buenos Aires, señaló que un estancamiento económico en el 2015 se puede categorizar como un “escenario bueno”, dado el estado actual de la macroeconomía del país.

Para entender el escenario del 2015 con respecto a la deuda externa argentina, los fondos buitres, la cláusula RUFO y los vencimientos de los bonos -entre otros temas-, antes de finalizar el 2014, La Gran Época entrevistó al “arquitecto” del canje de la deuda del 2005 -el más grande de la historia del país-, el economista Guillermo Nielsen.

El ex Secretario de Finanzas de la Nación, expuso su particular propuesta de litigar a los fondos buitres en las Islas Caimán, el proceso de aceleración de la deuda que se puede avecinar en los próximos meses, el complejo escenario de la economía real en el 2015 y brindó consejos de ahorro para los no especializados en el tema.

La salida a los buitres: Litigar en Islas Caimán

– ¿Qué podemos esperar con el tema de los holdouts en enero?

Es la pregunta que nos hacemos todos. No está claro qué se puede esperar. Yo no veo que el gobierno esté dando los pasos como para cerrar el tema; personalmente, además, creo que este tema no se puede cerrar simplemente pagándoles.

Yo he hecho una propuesta al gobierno de litigar en las Islas Caimán y -dejando de lado que me parece una propuesta muy elaborada, hecha por un equipo de mis abogados- realmente no veo que se estén dando los pasos parlamentarios como para resolver el tema, cualquiera sea el escenario en el mes de enero.

Creo que esto introduce a la Argentina en una zona de riesgo donde hay sectores que están queriendo acelerar la deuda. Acelerar la deuda quiere decir que la hacen exigible. Después de declarado el default hay un mecanismo previsto en el prospecto de emisión de la deuda -que es el contrato de Argentina con los mercados- que si los bonos están en default y si hay un 10% de tenedores de bonos -medido en valor- que pide una asamblea, hay que hacerla. Y si logran un 25%, se pone en marcha un proceso de aceleración y cross-default (*).

Este proceso se podría remediar dentro de los 60 días con el voto favorable a la remediación del 51%. Es medio complicado, pero se puede remediar.

Yo lo que noto es que hay un grupo muy agresivo que está muy cerca de tener el 50% de los votos, o sea, si en vez de tener el 25% logran el 50% o más, la aceleración de la deuda sería imparable.

Entonces, hay fondos que todavía no se han inclinado por entrar en la aceleración porque creen que efectivamente la Argentina está esperando el vencimiento de la cláusula RUFO. Yo soy muy escéptico con respecto a la cláusula RUFO, me parece que tenemos que esperar un tiempo hasta obtener más respuestas.

– ¿Su propuesta de litigar a los fondos buitres en las Islas Caimán ha tenido alguna respuesta de parte del gobierno?

De parte del gobierno, no -hasta donde yo sé-. Sí de parte de los empresarios. En el ámbito de los medios de difusión de Argentina ha tenido una cierta cobertura. Ha tenido una reacción muy fuerte de parte de los fondos buitres que sé que han pedido dictámenes a los abogados de Caimán.

¿Por qué el juicio en las Islas Caimán? Porque es el domicilio legal de los fondos buitres. Entonces esa es la opción más clara. La otra gran ventaja y la razón fundamental es que hay common law (**) como en Inglaterra o Nueva Zelanda, y lo que ellos están haciendo es interferir con el cumplimiento del contrato. Eso sería lo que gatillaría el accionar de Argentina. Según el Common law , el “buitreo” -podríamos llamarlo así- es ilegal. No es legal comprar un contrato cumplido para buscar cobrar el 100% a través de un accionar judicial.

Economía 2015: Holdouts, cepo cambiario e inflación

– En este complejo escenario, ¿cómo pronostica el desempeño de las principales variables económicas para el año que viene?

Las variables económicas muestran una macro complicada. No tan complicada como la que uno escucha muchas veces, ni tan bien llevada como el gobierno quiere postular. Pero efectivamente el país está en recesión. Una recesión relativamente suave, pero está en recesión. La inflación está en niveles muy altos. No sabemos si es el 40% o es el 38%, pero en todo caso, sea el 40%, el 38% o el 35%, es absolutamente excesiva, es un nivel de inflación que Argentina no debería tener de ninguna manera. Y hay destrucción de empleos. Y con esa inercia estamos entrando a un año electoral muy difícil. Y es difícil desde la macroeconomía también porque los principales productos de las exportaciones argentinas, que son los productos de la soja, están en baja fuerte. El principal mercado para las manufacturas argentinas, que es Brasil, está también pasando una recesión -hoy no está muy claro que vaya a salir muy rápidamente de esa recesión-. Entonces esto se combina de manera tal que no podamos ser objetivamente muy optimistas para el año que viene.

Yo creo que el año que viene tenemos dos alternativas: Un estancamiento, o sea un crecimiento 0 (cero) o -0,5; como escenario bueno. El escenario malo sería una profundización de la recesión, y eso depende de las circunstancias internacionales y de las políticas que podamos lograr.

– ¿Considera que igualmente el gobierno va a intentar salir a colocar deuda?

El gobierno lo está haciendo. Fíjese que está tratando de colocar Bonar 2024. Yo creo que es muy importante eso para el gobierno. Pero las magnitudes que se están manejando no tienen relación con las necesidades de la Argentina de estos momentos. La Argentina, para tener un frente externo en calma, necesita unos 15 mil o 17 mil millones de dólares. ¿Por qué? Porque hay unos 5 mil millones de dólares que ya están gastados, que son importaciones efectuadas que están impagas, una parte de las importaciones de Argentina son de empresas privadas -que trabajan con proveedores desde hace muchos años- con crédito en cuenta corriente. Anualmente Argentina recibe créditos en cuenta corriente por unos 30 mil millones de dólares. De esos 30 mil millones, a raíz de los problemas que hay y de los atrasos en ponerse al día, por las importaciones ya efectuadas, podemos decir que hay aproximadamente unos 10 mil millones de dólares que tienen dificultades.

O sea, 1/3 de lo que es el crédito comercial normal de Argentina está con dificultades. Es decir que la cosa no pasa por no tener reservas suficientes, sino que está complicando el sistema crediticio y esa es la víctima mayor del default.

– ¿Cómo ve la gestión de Alejandro Vanoli a cargo del Banco Central?

Vanoli en algún sentido nos sorprendió gratamente a todos buena parte del mes pasado (noviembre 2014), hasta que llegó al último día. (Risas) Y en el último día lo que hizo fue acceder a un pedido de la tesorería que lo llevó a desbordar cualquier política prudencial que hubiese seguido hasta ese momento. Creo que Vanoli tiene un rol difícil, muy difícil. Porque en realidad, en la concepción de este gobierno, la cantidad de dinero no importa. O sea, no es gente que haya revisado bien las cuestiones inflacionarias y no cree que la cantidad de dinero genere inflación. Cuando en realidad es algo aceptado en el mundo entero, y por eso el mundo entero prácticamente no tiene inflación.

– ¿Se anima a pronosticar algún tipo de valor para el dólar en el 2015?

No. La verdad que no. (Risas). Primero, no me dedico a eso. Yo no me dedico a pronosticar esas cosas, ni siquiera inflación. Yo tomo los datos de colegas que sé que hacen un trabajo serio. Por supuesto, ¿qué es lo que estimo que va a pasar con el dólar el año próximo? No es ninguna novedad lo que voy a decir ahora, pero este gobierno se quedó sin instrumentos para hacer política económica. No tiene instrumentos de control de la inflación (o no los quiere tener). Porque si no cree que la expansión monetaria está relacionada con la inflación, evidentemente lo que hace es quedarse sin instrumentos.

Lo que nos están diciendo es que no van a usar instrumentos monetarios per se. Eso lleva a que el único instrumento que les queda vivo es el tipo de cambio. Entonces hay una tentación muy grande de dejar el tipo de cambio fijo frente a una inflación que de mínima está ligeramente debajo del 2% mensual, y que ya viene desde hace meses con niveles más altos del 2%. ¿Qué significa esto? Bueno, existe el riesgo de que el gobierno, para moderar la inflación, retrase todavía más el tipo de cambio sin darse cuenta que, al hacer esto, lo que va a hacer es profundizar la recesión, sobre todo en las economías regionales.

La deuda externa argentina: Una particularidad en el mundo

– ¿Hay algún otro país del mundo que tenga una historia como la nuestra en cuanto a la deuda externa? ¿A qué atribuye esta particularidad?

Creo que no hay, realmente. Hay muchos aspectos de la historia económica argentina que son bastante únicos.

Hay un problema de nivel y de aprendizaje de la clase política. Esta no terminó nunca de aprender de las grandes inflaciones del pasado reciente en Argentina. Si uno mira Alemania, tuvieron inflaciones importantes en la década del ´30 que desembocaron en el ascenso de Hitler al poder y desde entonces Alemania no volvió a tener nunca más inflación. Hay algo en el nivel de la dirigencia política que está fallando.

¿Cómo afecta la caída del precio del petróleo a Argentina?

– ¿Proyecta una baja del crecimiento en la economía global?

Yo creo que vamos a tener un aumento de la tasa de crecimiento, o sea, la disminución tan drástica del precio del petróleo, en principio tiene que tener un efecto positivo sobre la marcha de la economía mundial. ¿En qué condiciones tendría un efecto negativo? Y si por alguna razón hay un default o una quiebra de una gran empresa petrolera o una gran empresa energética, porque fue tan rápida la caída del precio del petróleo que puede haber empresas que no estén en condiciones de pagar algunas de sus deudas y ese sería el cisne negro de esto.

Pero normalmente la reducción del precio del petróleo debería dar más margen para una política monetaria suavemente contractiva y para lograr un aumento del nivel de actividad.

– ¿Cómo ve en ese contexto los términos de intercambio para Argentina?

La Argentina en primer lugar me parece que va a perder una ilusión. Si esta baja del precio se mantiene en el tiempo, va a ser muy difícil poder explotar Vaca Muerta. Vaca Muerta necesita precios del petróleo y del gas muchos más altos de los que tiene. Me parece que ese es un aspecto insoslayable.

A la vez, Argentina, que ha devenido en importador neto en la cuestión energética, se va a ver favorecido por esto. Pero, esta baja drástica del petróleo y sus derivados plantea un problema muy serio para la Argentina. ¿A qué me refiero? La columna vertebral de las exportaciones argentinas es la agricultura. Y esta es intensiva en el consumo de energía. O sea, se necesita combustible para hacer las tareas agrícolas y se necesita combustible para trasladar los granos a los puertos, simplificándolo. ¿Qué es lo que pasa en Estados Unidos? Cuando baja el precio del petróleo, baja el precio de los combustibles. Esto es, al granjero, al farm americano, producir le va a costar mucho menos. En cambio, el granjero argentino va a tener precios muy altos para sus insumos (como tenía antes) y un precio mucho más bajo para el dólar por los impuestos a la exportación. Corolario: Aquí va a salir perjudicada la producción agropecuaria exportadora de Argentina con este cambio de precios relativos a no ser que se eliminen las retenciones, cosa que yo no veo en el horizonte.

Aconseja invertir en…

– ¿Nos quiere comentar en qué invierte sus ahorros en este momento?

Lo que trato de hacer siempre es un portafolio. No estar jugado a una sola cosa sino estar jugado a varias cosas porque no siempre todo anda bien. Hay algunas con las que uno gana y en la mayoría de las veces hay otras con las que pierde. Depende del momento. Yo al gran público le diría que este es un buen momento para seguir comprando dólares oficiales, yo los veo muy baratos. Entonces me parece que este es un esquema que la gente que gana un sueldo debería aprovechar.

– ¿Le recomienda otro instrumento al que no puede acceder a la compra del dólar oficial?

A mí me gusta el dólar oficial ahorro como prioridad. Si por alguna razón, no puede acceder a eso, están los bonos argentinos dolarizados que tienen buenos rendimientos. Pero, bueno, no podemos obviar que hay incertidumbre con respecto al futuro económico argentino.