En medio de la crisis energética, el oficialismo impuso su mayoría para aprobar el polémico proyecto; críticas opositoras. La CTA entregó un petitorio contra la nueva Ley de Hidrocarburos.

diputados_sesion_348Luego de una extensa sesión en la Cámara de Diputados que duró hasta la madrugada, con 130 votos a favor, 116 en contra y una abstención, el oficialismo convirtió en ley el polémico proyecto de hidrocarburos. La iniciativa recibió el rechazo de la oposición.

La nueva ley reconoce el dominio del subsuelo a las provincias, pero crea un marco regulatorio único para todo el país. Se dispone la ampliación de los plazos de concesión, se establece una promoción fiscal para los proyectos de inversión de más de 250 millones de dólares, se pone un tope de 12% a las regalías (que puede elevarse hasta 18% en caso de prórroga) y se elimina la posibilidad del “acarreo”, esto es, que las provincias se integren como socios de los proyectos sin hacer la inversión correspondiente.

Las críticas de la oposición se centraron en dos puntos: la falta de una regulación ambiental para evitar los eventuales daños que se atribuyen al fracking, el método de estimulación hidráulica usado para la extracción de hidrocarburos no convencionales, y el tope del 12 por ciento en las regalías.

También se escucharon quejas porque permitirá extensos períodos de concesiones (35 años en algunos casos prorrogables por otros 10) y porque habilita a un concesionario a extender la explotación de un yacimiento convencional cuando éste se encuentre vinculado a uno de hidrocarburos no convencional.

El proyecto mereció además fuertes críticas de los ex secretarios de Energía de los sucesivos gobiernos desde 1983 hasta el kirchnerismo.

diputados_sesion2Con esta iniciativa, el Gobierno pretende atraer las inversiones necesarias para la exploración y explotación de los yacimientos instalados en nuestro país, con el propósito de recuperar el autoabastecimiento energético, perdido durante la gestión kirchnerista. En cambio, los bloques de la oposición advierten que el proyecto oficial avasalla las autonomías provinciales (al establecer contratos tipo sin la aprobación de las Legislaturas locales) y que perjudica a los distritos, al limitarle al 12% el nivel de regalías (que pueden llegar al 18% en una segunda prórroga de la concesión) que podrán percibir por la explotación de los recursos de sus subsuelos.

El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, defendió la reforma a la ley de hidrocarburos al afirmar que con la iniciativa se busca “la soberanía energética frente al parque jurásico que siempre pretende volver al pasado”.

Domínguez explicó que el proyecto “tiene su origen en la nacionalización de YPF” y “marca un nuevo destino de la Patria hacia el autoabastecimiento hidrocarburífero”.

La CTA repudia la aprobación de la Ley de hidrocarburos.

HidrocarburosMiembros de la Conducción Nacional de la CTA y la Asamblea por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda y por la Defensa del Patrimonio Nacional y los Bienes Comunes, entregaron ayer un documento en el que rechazan los contenidos de la Ley de Hidrocarburos del oficialismo y piden al conjunto de los diputados que no la voten. En el Congreso de la Nación fueron recibidos por los diputados de la Central en representación del Instrumento Electoral por la Unidad Popular, Víctor De Gennaro, Claudio Lozano y Antonio Riestra, y la diputada de Proyecto Sur Alcira Argumedo, entre otros.

La delegación estuvo integrada por José Rigane y Ricardo Peidro, Secretarios Adjuntos de CTA Nacional; Daniel Jorajuría, Secretario Gremial, Carlos Chile, Secretario de Organización y Guillermo Díaz. También estuvieron el ex secreario General de la CTA Capital, Fabio Basteiro, UP de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Claudio Giorno de Corriente Emancipación Sur y Vilma Ripoll, Nueva Izquierda, entre otros.

El diputado Claudio Lozano presidente del bloque Unidad Popular sostuvo que “la coherencia estratégica de los Kirchner en Hidrocarburos es entregar un recurso estratégico asociando su fortuna personal con el de las petroleras privadas. Esta ley corona el proceso por el cual hemos pasado de Repsol YPF a YPF Chevron. Ha habido coherencia estratégica en términos de recitar un credo privatista y entreguista de un recurso estratégico como son los hidrocarburos”.

Además recordó: “Celebramos que YPF tenga menores números y mejores rendimientos de los que tenía. Pero el control de YPF debía servir para la recuperación del conjunto del sector avanzando en la reapropiación de renta en cada uno de los eslabones de la cadena. Para esto era necesario derogar los decretos del menemismo desregulador y recuperar el capital accionario de YPF. Era necesario propiciar una completa auditoría de las reservas como también de los pasivos ambientales para tener una postura mucho más sólida a la hora de promover la recuperación productiva de la empresa. Era necesario revisar en profundidad el resto de las concesiones revirtiendo a favor del Estado nacional”.

“Nuestro Estado subsidia a los mismos operadores que diezmaron el sector, es la consolidación de concesiones a perpetuidad y propicia el vaciamiento de los yacimientos a través del fracking. Esta ley generaliza todos los beneficios que se le entregaron a Chevron para el resto de las petroleras, y estos beneficios son los del menemismo: libre importación de equipos, libre disponibilidad de recursos (crudo), y libre disponibilidad de divisas. Además establece plazos monumentales con prórrogas sin licitación y generaliza a escala nacional el uso del fracking -como en la cuenca chaco paranaense principal reserva de agua del mundo- con efectos perniciosos sobre la salud y el medio ambiente”, analizó el dirigente.

Finalmente analizó: “Argentina tiene una reserva hidrocarburíferas que debería mantener y sin embargo considera el agua, el petróleo y el gas como comoditties y no como bienes no renovables, bienes comunes que no tenemos por qué exportar. Tenemos que tener ese recurso en reservas. Esta ley es un verdadero suicidio energético y ambiental”.

“Más menemista imposible”, dijo Víctor De Gennaro, presidente del partido Unidad Popular al referirse al proyecto oficial. En su intervención en el recinto, luego de recordar el apoyo brindado por su partido y el propio bloque a la ley de nacionalización de YPF. Así se refería a los contenidos del artículo 9 del proyecto del kirchnerismo en el que se prohíbe que el Estado disponga de los recursos.

“Esta es una ley que marca el futuro de nuestra patria y hay que anularla para abrir el debate de una nueva matriz energética. Nosotros alentamos esa ley de soberanía carburífera (YPF) que implicaba la recuperación de 15 mil millones de dólares de renta. La alentamos planteando lo mismo que sostenemos en nuestro dictamen. Desde la concepción de UP de que la energía es un derecho humano y un bien común, impulsamos una auditoría, la revisión de las concesiones y el fin de las promociones y proponemos una YPF convertida en actor central en la transformación de la matriz energética”.

El fundador de la CTA también explicó: “Pero el proyecto que el oficialismo nos presenta no solo ratifica la política menemista de los noventa sino que, además, avanza al bajar las regalías y, encima, nos quieren comparar con Bolivia que las subió al 50 % y hasta el 70% en algunos casos. Este modelo no tiene nada que ver con Bolivia. Pero subestimaron al pueblo que vivía con alegría la estatización de YPF. Si hubiera habido una consulta popular en ese momento hubieran ganado 80 a 20. Pero si hubiera una consulta popular hoy, esta ley pierde 80 a 20. Consultar al pueblo puede definir cosas diferentes. Cuando a los pueblos se los consulta sobre su futuro no son capaces de entregar a sus nietos”.

“Este es uno de los temas trascendentes que no solamente marca la agenda coyuntural sino se convierten en una de las banderas nacionales y populares más importantes pero también que marcan el futuro de nuestra Patria”.

De Gennaro finalizó exigiendo a la presidencia de la Cámara que, “así como tuvieron la decisión de sacar un libro de sesión en el que se transcribieron las intervenciones de los diputados durante el tratamiento de la ley YPF, que saquen otro con las que de esta sesión para que quede claro quiénes son los que nos saquean y entregan el futuro de nuestros nietos”, cerró el diputado.

 Jose Rigane Secretario General de FeTERA, se refirio a la aprobación en el Congreso Nacional del proyecto de ley para la modificación de la Ley de Hidrocarburos.

riganeJosé Rigane, quien es también Secretario Adjunto de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) afirma que “con esta Ley se esta entregando nuestros recursos energéticos estratégicos a las multinacionales”.

“Hoy se escribió un capítulo más de la entrega de nuestra soberanía nacional, es la continuidad del proyecto privatizador en la gestión de nuestros recursos energéticos y estratégicos”.

“Esta Ley entreguista acordada a espaldas del pueblo permite concesiones absurdas que nos harán perder soberanía por 60 o 100 años y garantizando la libre disponibilidad de divisas a partir del tercer año de inversión”.

El Gobierno nacional ha aprobado en el Parlamento un proyecto de ley que modifica sustancialmente la legislación vigente en materia de hidrocarburos en la Argentina.

Queremos alertar a toda la población sobre un nuevo retroceso, que este proyecto pretende consagrar, en materia de soberanía sobre los bienes que, como los hidrocarburos y la energía en general, no deben considerarse mercancías sino bienes comunes, además de recursos estratégicos.

Queremos denunciar que el proyecto supone la masiva utilización de la fractura hidráulica (fracking) como método para la extracción de los recursos no convencionales, lo que comportará serias consecuencias medioambientales y pondrá en riesgo cierto el uso del agua- nuestro bien común más preciado- para la vida de nuestras comunidades.

Asimismo, el uso indiscriminado de distintos agentes químicos de alta toxicidad en los procesos de fractura hidráulica, la degradación irreparable del suelo y la ocurrencia de sismos, son otras de las consecuencias indeseables que comportará el uso masivo de este método de producción.