10540861_822565421098898_4841644027548250961_nFue el 7 de octubre de 1974 y estuvo ordenada por la presidenta Isabel Martínez de Perón. En aquel momento el argumento para la intervención federal a la provincia fue el enfrentamiento entre el gobernador Jorge Cepernic y su vice, Elualio Encalada.

Hace cuarenta años, el 7 de octubre de 1974, la presidenta Isabel Martínez de Perón firmaba el decreto de intervención federal a la provincia de Santa Cruz; la excusa fue la crisis institucional generada por el duro enfrentamiento entre el gobernador Jorge Cepernic y el vicegobernador Eulalio Encalada.
En realidad se trataba de un “ordenamiento” que desde el gobierno nacional se daba con las provincias “díscolas”, que eran aquellas acusadas de prestar apoyo a la izquierda peronista, identificada como la “Tendencia”. Así, en escasos doce meses, fueron destituidos los gobernadores Antenor Gauna, de Formosa, en noviembre de 1973; Ricardo Obregón Cano, de Córdoba, en marzo de 1974; Alberto Martínez Baca, de Mendoza, en agosto de 1974; Jorge Cepernic, de Santa Cruz, en octubre de 1974, y un mes más tarde Miguel Ragone, de Salta. En todos los casos se trataba de gobiernos peronistas cuyos gobernadores habían captado algo más del 49% de los votos, y un gobierno nacional del mismo signo desplazaba a autoridades electas con un amplio apoyo popular.
En el caso de Santa Cruz, el gobernador Cepernic fue rápidamente cuestionado por sectores ortodoxos del peronismo encabezados por el vicegobernador Encalada y un buen número de diputados provinciales, que le obstruyeron todos los proyectos presentados a la Legislatura por parte del ejecutivo provincial. Asimismo una parte del movimiento obrero exigía al gobernador una “depuración” de funcionarios considerados izquierdistas, cuyo grupo estaba nucleado en la CGT Regional, liderada por Hugo Peralta, padre del actual gobernador de Santa Cruz. Otra parte del movimiento obrero provincial apoyaba a Jorge Cepernic, fundamentalmente los gremios provinciales.
El enfrentamiento gobernador-vice llegó a tales extremos que el propio Cepernic, en un discurso por cadena provincial, le solicitó la renuncia con la frase tan recordada “el obstáculo del gobierno tiene nombre y apellido. Que renuncie Eulalio Encalada”.
Una larga huelga docente y una descarnada huelga de empleados bancarios que duró meses fueron el golpe final y la excusa perfecta para la intervención federal.
Es precisamente para este aniversario que el periodista e historiador Miguel Auzoberría, docente investigador de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, tiene previsto presentar su libro “Los días de Cepernic. Una historia del peronismo de Santa Cruz”.
Consultado el autor sobre un libro que en la Santa Cruz de hoy no va a pasar desapercibido, nos comentó que “se puede leer de diferentes maneras: como una biografía de Cepernic, como la historia de cómo fue su gobernación, como la historia de un proceso revolucionario que vivió nuestro país y en el cual Santa Cruz tuvo también su grado de radicalización, como la historia de una generación con vocación transformadora, como una historia de cómo fue el origen del peronismo santacruceño y la proyección de algunos protagonistas de ‘los días de Cepernic’ hasta nuestros días”.